Colon de Santa Fé se encuentra ante un hecho histórico, la semifinal de la Copa Sudamericana, en lugar de estar todos unidos, el presidente del club no se habla con el entrenador. Un notable caso de autodestrucción.



Te dicen que la diferencia generacional de 30 años es insalvable. Cuando José Vignatti, presidente, millonario y tipo influyente de la provincia, va al entrenamiento, ni se saluda con Lavallen, quien a su vez le prohibió el ingreso al vestuario, el dirigente no puede acceder ni al sitio de los players ni al del cuerpo técnico. El club ya le pidió dos veces que renuncie a su cargo, a lo que el DT contestó “yo me quedo a dirigir la semifinal de la Sudamericana, si quieren échenme, yo no renunció “. Ante este ultimátum, la dirigencia espera el partido de la Copa Argentina con Sol del Mayo, más el del fin de semana por la Superliga. Es día a día, cuenta el buenazo de Pancho Ferraro, hoy manager de la institución. Mientras tanto, operan haciendo circular otros nombres para desgastar la figura del director técnico.
Por el lado del entrenador, también hay argumentos. Sus principales pedidos para mejorar al equipo, Lertora y Aliendro, llegaron sobre la hora. Sostienen que juega sin número 9 y sin número 2, que al partido en Venezuela con el Zulia, viajó con un solo arquero, porque ante la ausencia de Burian, el tercer arquero de Colon es un pibe de 17 años que no tenía pasaporte para viajar. A pesar de todo, pasó la serie. Hoy se define su rival en semifinales, mientras Colon debería ser una fiesta, el club tiene un vestuario que arde.

COMENTARIOS

No han dejado comentarios

Escriba su comentario

Nombre (*)
Email (*) (no será publicado)
Mensaje (*)



Código de Validación
(*) Datos obligatorios