La carrera del ex número 5 de Boca ya pasa por otro lado, retirarse con dignidad dentro de una cancha de fútbol. Es admirable que tras cuatro lesiones gravísimas la siga peleando. Chapeau por esto Fernando.



Pintita se rompió tres veces el tendón de aquiles jugando clásicos contra River, entre 2015 y 2018, la última vez ocurrió en la histórica final del Bernabéu. Todos pensamos que ese era el adiós, el final de una carrera que tuvo momentos brillantes: Boca, Real Madrid, campeón mundial juvenil con Messi y subcampeón del mundo en Brasil 2014. Además, se rompió los cruzados en el trascendental Argentina-Perú en las eliminatorias para Rusia 2018. La fatídica lesión de Madrid, después de estar cerca de marcar el empate 2-2 con un remate desde fuera del área, marcó el final de su etapa en Boca Juniors, no de su carrera como jugador. Eligió Vélez, el equipo de Heinze, para volver a pelear, para volver a intentar, para volver a sentirse futbolista. Casi nueve meses después de la final de la Libertadores volvió a jugar al fútbol profesional. Esa es su victoria, Dios quiera que el destino y el fútbol no lo lesionen otra vez.
Vélez ganó por primera vez en la Superliga 3 a 1 sobre ñuls, gracias a un Nico Domínguez fantástico, autor de dos goles y convocado por Scaloni a la Selección mayor, más la clase de Maxi Romero. La actuación de Gago fue testimonial, jugó casi 40 minutos, participó poco del juego, tocó bien y falló algún pelotazo largo. Esta vez nadie le pedirá que vuelva a la Selección, ni que salga campeón, su historia pasa solo por volver a jugar. Esto no lo convierte en un fenómeno, simplemente en un gran luchador. Como Delpo, que vuelve en el circuito, o Nico Blandi, qué pasó de tercer nueve del Ciclón a goleador y titular del puntero. Son ejemplos. En la vida nunca hay que bajar los brazos.

COMENTARIOS

No han dejado comentarios

Escriba su comentario

Nombre (*)
Email (*) (no será publicado)
Mensaje (*)



Código de Validación
(*) Datos obligatorios