OPINIÓN




Todos los grandes equipos de la historia han repetido sus 11 titulares de memoria en los grandes desafíos. Napoleón no cree en este axioma y cambia, siempre cambia.

Ni que los árbitros le regalen penales, como el segundo de ayer. Por ahora son todos solistas, si Alfaro los transforma en orquesta, Boca será temible.

Mientras Menotti sueña con una Selección local, Scaloni pasea por Mallorca en bicicleta. Aguero vuelve a fallar en un momento decisivo, pero los sabios del fútbol insisten en que no hay otro nueve como él. Faltan dos meses para la Copa América.

El partido de mañana con Jorge Wilsterman, es la primera de varias finales que afrontará Boca, luego vendrá Rosario Central por la Supercopa, la Copa de la superliga y la Copa Argentina, se impone definir un 11 titular.

Gallardo quedó expuesto, inmolarse por un arquero que llegó hace 2 años, y nunca brindó seguridad, ya es un capricho del técnico, River la victima.

De la mano de Leo y Suarez, Barcelona sentenció la liga, la resistencia de Oblak fue heroica, los cambios del Cholo, audaces como nunca, a pesar de ser muy digno, el Aleti se quedó sin nada.

Es una gran oportunidad para dejar de lado la insoportable grieta entre Boca y River, premiar a los que hacen las cosas bien y que sea un torneo muy federal.

En América no hay proeza que se le resista, dio vuelta un 0-2 en Brasil con Lux en el arco, hasta hizo que De la Cruz meta un tiro libre a lo Francescoli.

Chivo expiatorio de la salida de Giglioti, recién en el final del semestre aparece su mejor versión, acumula tres goles en los últimos dos partidos, el gran refuerzo del rojo para lo que viene.

Marco Ruben apareció para arruinar el festejo por los 114 años del club. La herida del Bernabeu no cierra, el TAS es un arma de doble filo que te puede dejar en ridiculo, encima complicó su clasificación a octavos.