Ranking LTA 2019




El fútbol argentino es una tierra llena de oportunidades, competitivo como pocos, iguala a todo nivel. Central Córdoba de Santiago del Estero disputará una final de Copa Argentina ante el River de Napoleón. Histórico.

Entiendo qué hay una falsa creencia en el mundo Boca. Pasa por creer que la sola presencia de Juan Román Riquelme en el club, resolverá los problemas futbolísticos de Boca. Podrá el ídolo resolver los problemas desde una oficina?

Soltemos el VAR, hablemos del juego. Ver los segundos tiempos de River-Patronato y Defensa-Boca, deja una conclusión: será un milagro futbolístico que los de Alfaro eliminen a los de Gallardo el 22 de octubre.

Argentina cayó ante un rival muy superior. Nada que decir no objetar. La victoria es haber regresado a la élite del básquet mundial, cosa que parecía imposible tras el retiro de Ginobili. Argentina lo hizo y volverá más fuerte a Tokyo 2020.

La Selección Argentina está en la final. Presionando, marcando, asfixiando, tapando, haciendo todo lo necesario para anular a un gran rival como Francia. El equipo de Hernández jugó a lo Simeone, defendimos con el alma y ganamos.

El equipo argentino de básquet sigue representando los mejores valores del deporte: amor por la camiseta, identificación con el hincha, talento, valentía y mística. Pasan los jugadores, también los entrenadores, pero la fórmula continúa siendo exitosa.

Maradona asume un desafío ciertamente complicado, salvar a Gimnasia del descenso, en caso de lograr el milagro, la sucesión natural de los hechos lo pondrá en Boca Juniors. El 10 vuelve al ruedo, bienvenidos a la revolución tripera.

Colon de Santa Fé se encuentra ante un hecho histórico, la semifinal de la Copa Sudamericana, en lugar de estar todos unidos, el presidente del club no se habla con el entrenador. Un notable caso de autodestrucción.

No hay manera, salvo algún brasileño u otro argentino que se cruce en el camino (Lanus 2017), es muy difícil frenar a Boca y a River en la Libertadores. Quedan todos muy lejos, Liga de Quito y Cerro Porteño son un fiel reflejo de esta realidad.

Su último encuentro con la camiseta de Boca fue a mediados de 2014 con Carlos Bianchi como entrenador. Ya son cinco años sin jugar en el patio de su casa, por un motivo u otro su partido despedida sigue sin concretarse.