Ranking LTA de la fecha




Cuando se juega tan mal como el Boca de Ibarra, y se ganan cinco partidos en fila sobre el final, no cabe otra definición. Podrán llamarla más refinadamente suerte, o tener el celular el Dios, en las discusiones de los cafés argentinos no se dice azar.

De repente Napoleón toma decisiones incoherentes, impropias de un DT experto como él. Cambia sistemas y jugadores, pone y saca, no mantiene un equipo, River no gana, el hincha se impacienta, y el torneo se aleja.

Boca dio vuelta un partido de campeonato. Por mérito propio, sumada a cierta tibieza de Atlético Tucumán para definir el partido. La victoria se basa en el ingreso inspirado de Luca Langoni más el bochorno de Espinoza y Baliño en el final.

El plan Damonte salió a la perfección. Linea de 6 defensores a lo Pizzi, dos micros en el área, aprovechar una contra, y hacer tiempo. Todo legal, todo lícito, salvo las demoras insoportables en el segundo tiempo, eso no es parte del juego.

Este no es el Boca de Ibarra, es el equipo de Riquelme y del consejo del fútbol. El negro y Gracian están para hacer los deberes: limpiar a Izquierdoz,, poner a Zambrano, incluir a Ramírez, aceptar a Roncaglia, ese es su laburo, obedecer a Román.

Boca eligió el peor método de la política nacional para combatir al periodismo crítico, el escrache, la incitación a la violencia. Riquelme se cree el dueño de Boca, y los que no estén de acuerdo con él, no tienen lugar en el club.

Vélez festejó el empate 2-2 como un triunfo, desatando una fiesta increíble en Liniers. Le sirvió para alargar la racha invicta contra River a tres partidos, con la eliminación de la Libertadores incluida. El Cacique Medina le dio carácter a Vélez.

Lo primero que hace un entrenador cuando asume en un plantel es apoyarse en los referentes, jugadores de experiencias, en los líderes, mucho más si tienen un buen nivel futbolístico como Carlos Izquierdoz. El negro dinamitó todo en una fecha.

El VAR no tiene corazón, eso ya lo sabemos. Tenemos el off side de Montiel contra Palmeiras, el de Weigandt ante Mineiro, o hasta el penal de River contra Gremio como grandes antecedentes. Esto es una parte de la hsitoria.....

La figura nació allá por los años 2000, cuando Boca se cansaba de ganar títulos a nivel internacional, mientras que River sólo triunfaba a nivel local. Los xeneizes gozaban al clásico rival enrostrando sus copas, ninguneando sus torneos locales...