OPINIÓN




El DT de Boca está dispuesto a todo por conservar su trabajo el año que viene. No se salva nadie: ni periodistas, ni árbitros, ni el VAR, ni los colegas que hacen lobbie para sacarle su empleo. Se aferra a la punta del torneo para sobrevivir.

El Pampa fue el mejor lejos de los tres últimos entrenadores del ciclón, pero como no tenía prensa ni marketing, no le reforzaron y lo des trataron para obligarlo a renunciar. Las apuestas de moda los llevaron al infierno de ayer.

Al entrenador de Boca solo lo sostendrán hasta fin de año, los buenos resultados que pueda sacar con su equipo. Ninguna conferencia de Burdisso, ni declaración de Angelici, ni acción alguna de un futbolista, que no sea ganar y finalizar el año primero.

River venció a Boca por quinta vez consecutiva, paraíso millonario, drama xeneize. Gallardo en el cielo, Alfaro en el infierno. La serie se definió en Nuñez, Boca estaba demasiado diezmado y golpeado como para revertir esta serie.

La final de Madrid cambió la historia de los Boca-River, es el más importante y decisivo de la historia de los clásicos. Así, es la coartada ideal para los hinchas de River, como fue para los de Boca el descenso de su clásico rival.

El clásico del martes en la Bombonera marcará un antes y un después en la carrera del entrenador de Boca. Es así por las circunstancias y por la aceptación propia de estar ante los 90 minutos más trascendentes de su carrera como entrenador.

El DT argentino atraviesa su mejor momento al frente de la Selección Argentina, pasó de no pegar un cambio en la Copa América, a darle una paliza táctica a Mexico en septiembre, y dar vuelta un 0-2 contra Alemania en Dormundt.

Para ganarle a River en el Monumental hay que hacer el partido perfecto, Boca estuvo muy lejos de eso, y quedó al borde de una nueva eliminación dolorosa. Gallardo otra vez resultó el vencedor de la batalla.

Diego cumplió su parte. Revivió la ilusión del club, generó un shock económico, puso a Gimnasia en la vidriera como nunca en su vida, y dotó de más actitud al plantel. Los que lo tenían que acompañar no lo hicieron.

Por la pulga Rodriguez, por Burian, por el hincha sabalero, por el estadio magnífico, por la provincia de Santa Fé que necesita un gran título, por la lucha de Lavallen, por los goles del bichi Fuertes, todos somos hinchas de Colon.